Latin America is Gasping for Air / América Latina se está ahogando

February/March 2021

Emergency units all around Latin America have been running out of oxygen tanks to treat Covid-19 patients, and as a result, the number of deaths has skyrocketed. This oxygen shortage has mostly impacted Brazil, which now has the world’s second-highest Covid death toll with more than 221,000 fatalities. The oxygen crisis has affected the city of Manaus more than any other city in Brazil. There are now fears that the lack of oxygen supplies seen there could unfold elsewhere in Brazil and even in other parts of Latin America, where the second wave of Covid-19 in many countries is proving to be worse than the first one.

The relatives of many patients in Mexico have even resorted to hunting for oxygen in the black market. In many cases, they come back empty-handed. Thieves have also begun stealing oxygen cylinders from hospitals and clinics. According to the World Health Organization (WHO), some hospitals have seen demand for oxygen increase between five and seven times above normal levels because of the influx of patients with the virus. The most dramatic situation in the world is in Brazil, where nearly 340,000 oxygen cylinders are needed every day, according to the Covid-19 Oxygen Needs tracker. This online tool helps estimate the scale of the challenge for policymakers and was developed by the Covid-19 Respiratory Care Response Coordination partnership, which includes Path and Every Breath Counts. According to the tracker, Mexico and Colombia each need more than 100,000 cylinders daily.

 

 

Las unidades de emergencia en toda América Latina se han quedado sin tanques de oxígeno para tratar a los pacientes de Covid-19 y, como resultado, el número de muertes se ha disparado. Esta escasez de oxígeno ha afectado principalmente a Brasil, que ahora tiene el segundo número más alto de muertes por Covid del mundo con más de 221.000 muertes. La ciudad de Manaus ha sido afectada más. Ahora se teme que la falta de suministro de oxígeno
que se observa allí pueda desarrollarse en otras partes de Brasil y América Latina, donde una segunda ola de Covid-19, en muchos países, está resultando ser peor que la primera.

Los familiares de muchos pacientes en México incluso han recurrido a la búsqueda de oxígeno en el mercado negro. En muchos casos, regresan con las manos vacías. Los ladrones también han comenzado a robar cilindros de oxígeno de hospitales y clínicas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), algunos hospitales han visto aumentar la demanda de oxígeno entre cinco y siete veces por encima de los niveles normales debido a la afluencia de pacientes con enfermedades graves y críticas. La situación más dramática del mundo está en Brasil, donde se necesitan cerca de 340.000 cilindros de oxígeno cada día, según el rastreador de necesidades de oxígeno Covid-19. Esta herramienta en línea ayuda a estimar la escala del desafío para los legisladores. Fue desarrollada por la asociación Covid-19 Respiratory Care Response Response Coordination, que incluye Path y Every Breath Counts. También según el rastreador, México y Colombia necesitan cada uno más de 100.000 cilindros al día.